3 Errores que espantan a los lectores. No los cometas.

3 Errores que espantan a los lectores. No los cometas.

El proyecto de escribir un libro puede ser parte de tu carrera profesional o simplemente una meta personal, pero hacerlo supone un reto en la vida de cualquier escritor ya sea novel o experto.

Aunque para ser escritor no se requiere haber estudiado literatura, si necesitas tener ciertas cuidados cualidades; entre las más sobresalientes –a mi parecer – están la persistencia y los deseos de re-aprender.

Trasladar las ideas que tenemos de un tema al papel o al ordenador no es tarea fácil. Organizar el contenido de un tema de modo que haga sentido y fluidez requiere de práctica, y paciencia.

«El escritor es aquel al que escribir le resulta más difícil que a las demás personas.»

Thomas Mann

Como parte de mis servicios de mentoría a escritores independientes hay un asunto que se repite una y otra vez; y es la preocupación de cómo organizar el contenido del libro. A muchos escritores, especialmente noveles, les inquieta como organizar el tema que desean presentar en su libro de modo que sea atractivo, fluido y llamativo para su lector.

Esta es una preocupación legítima. Nuestra meta como escritores es poder capturar la atención del lector de modo que entienda lo que queremos compartirle a través de nuestras letras.

Hoy quiero compartirte 3 errores que he notado que muchos escritores cometen y que espantan al lector. A continuación te las comparto:

(más…)
Tips para encontrar el tema perfecto para tu libro

Tips para encontrar el tema perfecto para tu libro

«Cada niño es un artitista. El problema está en cómo continuar siéndolo al crecer.»

Pablo Picasso

¿Alguna vez llegaste a fantasear de niño? ¿Llegaste a imaginar que los muñecos te hablaban o que cobraban vida cada vez que te dormías? ¿Tuviste un amigo imaginario?

Pues yo sí…

Desde niña fui muy imaginativa

Tuve una amiga imaginaria llama Dendi… No recuerdo de dónde saqué el nombre. Pero ella era una niña de mi estatura, y de tez morena. Era mi mejor amiga y hablaba todo el tiempo con ella. También jugué con las muñecas, yo era su maestra. Las sentaba a todas en una línea y les enseñaba a leer … nunca sobre matemáticas. No era mi clase favorita.

También recuerdo que tenía figuras de los Pitufos, y al famoso Gargamel. Estaban colocados en la parte de arriba de mi librero. Todas las noches me trepaba en una silla y volteaba la figura de Gargamel para poder dormir. Él me daba miedo, tenía la impresión que en las noches me miraba. Pero todas las mañanas mi mamá volvía a poner a Gargamel mirando hacia mi cama.

Al pasar los años, y mientras fui creciendo dejé guardada mi parte imaginativa. Muy de vez en cuando salía cuando escuchaba algún chiste pero rápido le ordenaba escondonderse. Ya era una adulta. No podía darme “el lujo” de fantasear como niña.

Te hago estas historias porque todos los niños en mayor o menor medida gozan de mucha imaginación. Así que estoy segura, que tú también la tenías. Lamentablemente, según vamos creciendo vamos dejando a un lado esa parte creativa e imaginativa. Pero ella nunca muere. Sé que la tuya está guardadita en algún rinconcito de tu mente. Está esperando que toques a su puerta y la dejes libre.

Precisamente para poder escribir tu libro aunque sea de no ficción es necesario entrar en contacto con tu niño interior y dejar correr tu imaginación.

Atrévete a soñar y visualizar el mensaje que quieres transmitir. Clic para tuitear

Ahora bien, es posible que al estar fuera de práctica no sepas cómo hacerlo y te encuentres con uno de estos dos obstáculos.

  1. Quieres escribir pero todavía no sabés sobre qué. Estás en blanco.
  2. Tienes demasiadas ideas y no sabes cuál escoger para poder desarrollarla

En este artículo te quiero guiar para que encuentres esa idea y ese tema para tu libro. A continuación haremos unos ejercicios para ayudarte:

(más…)
7 Beneficios de escribir y publicar

7 Beneficios de escribir y publicar

Según mi experiencia, un escritor puede experimentar por lo menos 7 beneficios al escribir y publicar un libro. Este ha sido mi caso y sé que el de muchos también. Hoy las comparto contigo para animarte a vivir esta maravillosa aventura.

Escribir puede ser toda una aventura. Dependiendo del tema puedes entrar en un estado casi hipnótico. Es una cosa muy rara y a la vez adictiva. Clic para tuitear

Por ejemplo, cuando estoy escribiendo una historia de ficción, las imágenes llegan a mi mente como si fuera una película. Puedo ver el paisaje, los personajes, con tal claridad como si mis ojos físicos los estuvieran viendo. Pero no todo queda en el sentido de la visión… oh no, también percibo el olor que se desprende del ambiente y el sonido de lo que allí se desarrolla.

En el mundo físico, todo a mi alrededor desaparece… El piso se desintegra, la mesa desaparece… Mi único escenario real es el imaginario. Parece contradictorio pero si escribes ficción sabes a lo que me refiero.

En ese instante – que bien se puede convertir en varias horas –, solo existen mis personajes. Yo solo soy el instrumento que ellos utilizan para cobrar vida. Ellos tienen completo dominio de lo que ocurre por eso para mí es una aventura. Yo planifico pero ellos me dictan el curso a seguir.

En fin, regresando al mundo real…

Como podrás imaginar amo escribir y crear historias.

No importa si escribes ficción o no ficción. El punto es que el ejercicio de escribir puede ser bastante terapéutico. Lo que me lleva al primer beneficio…

Sanidad interior y terapia

Muchos de mis clientes han escrito y publicado libros sobre sus experiencias de vidas. Lo interesante del caso es que mientras escriben, áreas de su vida se van restaurando.

Y es que hacer el ejercicio de deslizar el bolígrafo sobre el papel o pulsar las teclas, ayuda a internalizar y procesar los eventos, y circunstancias desde un ángulo distinto. Te permite por un instante separarte de ti mismo y mirarte desde arriba, casi como una experiencia extrasensorial.

Sí, señores…

Escribir puede ser una de las mejores terapias. Clic para tuitear

En mi caso lo fue, lo es y lo será siempre. Claro, no sustituye un profesional pero es una excelente herramienta para procesar lo que has vivido.

Esta cita lo declara a la perfección:

«Escribo porque no se lo que pienso hasta que leo lo que digo.»
Flannery O’Connor

(más…)

6 Consejos para Escribir el Primer Borrador de tu Libro (y no morir en el intento)

6 Consejos para Escribir el Primer Borrador de tu Libro (y no morir en el intento)

Llevas planificando ese libro hace mucho tiempo.  Haz hecho tu asignación, y tienes una idea clara de lo que quieres hacer.  Ahora te toca (¡al fin!) comenzar a escribir ese primer borrador.

Y, de momento, el «frío olímpico» se apodera de ti. ¿Qué hago ahora? ¿Cómo hago para escribir un borrador? ¿Con qué tiempo voy a escribirlo? ¿Realmente podré hacerlo?

No importa si somos autores bestsellers, o desconocidos escribiendo nuestro primer libro, lo cierto es que todos tenemos momentos como este.  Los afanes y responsabilidades nos nublan la visión. Las distracciones no se hacen esperar.  Dudamos de nuestra propia capacidad. Y si nos dejamos llevar por nuestros sentimientos y las situaciones, terminamos procrastinando eternamente o haciendo absolutamente nada con ese libro que nos hemos propuesto escribir.

Pero no tiene que ser así.  Tú tienes la capacidad de tomar el control y buscar alternativas.  A continuación te comparto 6 consejos que pueden ayudarte a recuperar tu enfoque y comenzar de una vez a plasmar en papel (o en un medio digital) ese primer borrador del libro que hay dentro de ti.

(más…)

Derriba la barrera #1 que te impide publicar tu libro

Derriba la barrera #1 que te impide publicar tu libro

Síndrome del Impostor

Si te preguntan, “¿eres escritor?”, ¿Qué contestarías?

Es posible que trates de evadir la respuesta y en su lugar digas algo como esto: “No soy escritoro/a, solo soy un padre/ una madre que quiere escribir una novela”, “No soy un escritor porque todavía no he publicado”.

Algo parecido contesté cuando mi esposo me propuso publicar el que se convirtió en mi primer libro; un poemario titulado Desnudando el Alma por vez primera. El pretendía que lo que había escrito en el silencio y el secreto de la madrugada, lo divulgara y compartiera con desconocidos y ¡para colmo me hiciera pasar por una escritora!

“¿Cómo iba a pretender ser una escritora? ¡Por favor! A penas había escrito unas cuantas páginas y ya tenía que creerme escritora”. Al menos eso fue lo que pensé en ese momento.

¿Por qué nos cuesta decir que en efecto somos escritores?

Por un intruso llamado el síndrome del impostor.

¿Qué es el Síndrome del impostor?

No te preocupes, no es un término médico. No te vas a morir. No es contagioso aunque muchos escritores sino todos lo padecemos.

El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico; una vocesita que te dice que eres un fraude. Por lo tanto uno siente temor constante a ser descubierto y puesto en evidencia por terceras personas.

En el caso de los escritores este “síndrome” hace que no nos sintamos escritores (valga la redundancia), al menos no del todo. Esto ocurre especialmente con los escritores noveles o principiantes. Nunca se definirían ante los demás con el nombre de escritor y muchas veces tampoco se reconocen ante sí mismos como tal. Ese sentimiento puede aumentar si no se tiene una educación formal en literatura o escritura creativa.

Ahora bien, ¿qué es un escritor? Miremos la definición que nos da la Real Academia Española (RAE):

Escritor, ra

  1. Persona que escribe.
  2. Autor de obras escritas o impresas.
  3. Persona que escribe al dictado.
  4. Persona que tiene el cargo de redactar la correspondencia de alguien.

La primera definición que aparece nos dice simplemente persona que escribe. Ahí no establece que tiene un título universitario o x cantidad de premios en literatura. Simplemente dice persona que escribe y que es autor de obras escritas o impresas (énfasis en la o).

El peligro de escuchar la vocesita

(más…)

>

Pin It on Pinterest